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El Arte Háptico

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 DE LO ÓPTICO A LO HÁPTICO,
-Desde el prisma del "Irrealismo": lo que se ve no se toca, lo que se toca no se ve. -

-Desde el prisma del "Irrealismo": lo que se ve no se toca, lo que
se toca no se ve.-

Durante más de quince años hemos estudiado en el Centro
Háptica de Investigación Propioceptiva los mecanismos que tienen lugar
en la creación plástica llegando a la conclusión de que, quizás,
algunos conceptos estéticofilosóficos, tenidos hasta ahora por
incuestionables, deberían ser replanteados. Nos referimos a que, a la
pintura y a la escultura -siempre consideradas como "artes visuales"-,
nosotros les atribuimos, sin pretensiones revolucionarias, el criterio
de ARTE TÁCTIL: HÁPTICO o cinestésico.

Analizaremos aquí, brevemente, en tres puntos y tres
igualdades, algunas observaciones para invitar a la reflexión y que
hemos expuesto, más extensamente, en el capítulo "De lo óptico a lo
Háptico" del libro homenaje al filósofo Pajón Mecloy recientemente
publicado por la editorial Linteo con el título "Enrique Pajón,
educador de sentimientos":

1- DEL "BIG-BANG" AL ACTUAL CONCEPTO DE LA ESTRUCTURA
ATÓMICO-MOLECULAR.-

Después de numerosos juicios antagónicos por parte de los
astrofísicos, hoy gozamos de una opinión casi unánime: el mundo tiene
su origen en la teoría "big-bang". Asimismo, se ha entendido, desde
hace algunos años, a la bóveda celeste, por parte de la colectividad
científica, como hiperesférica.

Para una más fácil comprensión, simplifiquemos una hiperesfera
e imaginemos el Universo como una esfera infinita y, por consiguiente,
como a toda esfera, adjudiquémosle una sola superficie y dos
dimensiones recíprocamente perpendiculares y secantes. Pensemos,
verbigracia, en los paralelos y meridianos de cualquier cuerpo
astronómico.

En investigaciones muy recientes, científicos de todo el mundo
han consensuado criterios acerca de la estructura universal
pronunciándose, unánimemente, a favor de un plano inconmensurable para
la conformación del cosmos. La infinitud de la bóveda celeste convierte
a ésta, a la bóveda celeste, en una estructura de superficie continua
("plana"), lo que nos proporciona una mayor comprensión para
simplificar el espacio cósmico suprimiendo una dimensión: la
profundidad.

Si pensamos, ahora, en que, este aspecto de un cosmos
hiper-esférico, es sola y necesariamente imaginario porque, en
realidad, no podemos admitir -como hemos señalado- más que un plano
continuo sin profundidad, comprenderemos fácilmente que, cualquiera
punto discurriendo a lo largo de una línea trazada en dicho plano
infinito, nunca se encontraría con su inicio o lugar de origen. De este
modo, habremos de aceptar la dificultad o, más bien, la imposibilidad
de englobar un espacio cerrado tridimensional.
La carencia del volumen y la tridimensión formarán parte,
entonces, del mundo de la "irrealidad", término acuñado por Pajón
Mecloy en "Voluntad de Hombre" y otros libros de su metafísica.

La anulación del concepto TRIDIMENSIÓN para el espacio-cosmos
nos ha llevado a OTRO pensar sobre éste: aceptarlo como superficie; y,
puesto que la evidencia y tangibilidad de los cuerpos requiere una
tercera dimensión, nos encontramos, inexorabvlemente, ante la utopía de
la Creación (obviamente de toda drómena); es decir: nos será imposible
verificar cualquiera ente sustancial. Toda existencia no lo es tal,
sino -y exclusivamente-, una mera concepción.

En términos teológicos, la Creación (olvidemos los aspectos de
la cronología por significar, el tiempo, una consabida entelequia), o,
está todavía por llegar -siendo necesaria para explicar su propia
génesis-, o se trata únicamente de una irradiación o flujo teopsíquico
(¿conducta o energía asustancial?).

Desde un punto de vista filosófico, la idea expuesta de un
cosmos adimensional estará más cercana a la "irrealidad", a lo
increado, más próxima a una determinada Ceguera.

Para reforzar este pensamiento recordemos la teoría de Emilio
Segre (premio Nobel de Física 1959) acerca de lo que denominó, en 1956,
"Antiuniverso". No olvidemos, asimismo, que cada día, mediante los
aceleradores de partículas, los científicos nos descubren nuevas
subdivisiones atómicas de las que está compuesta toda materia
(neutrinos, mesones, muones, piones, antielectrones, positrones, etc.,
etc.), algunas de las cuales tienen una duración vital de 1*10 elevado
a -32..: una milésima de millonésima de diezmiltrillonésima de segundo,
lo que es sinónimo de "existencia inexistente".

Hasta aquí, todo ha desaparecido, y el desarrollo nos deriva
hacia nuestra

PRIMERA IGUALDAD CONCEPTUAL:

CREACIÓN = NADA = CEGUERA.
---------------------------------

2- HÁPTICA, PROPIOCEPCIÓN O "SEXTO SENTIDO". ÁCIDOS NUCLEICOS
Y SECCIÓN ÁUREA. CREACIÓN Y CÓRTEX CEREBRAL.-

Fray Luca Paccioli di Borgo, matemático cuatrocentista, cuyos
tratados matemáticos ilustrara Leonardo da Vinci, nos ofrece un estudio
exhaustivo sobre la "Divine Proportione" demostrando cómo la sección
áurea nos resulta la división asimétrica más atractiva a la visión
óptica o retiniana. No obstante, Paccioli di Borgo ignoraba el origen
de este fenómeno estético-perceptivo. Matila C. Ghyka, en su "Estética
de las Proporciones en la Naturaleza y en las Artes", nos ofrece en
nuestro siglo un precioso estudio sobre las probables razones
biológicas de la estética: los ácidos nucleicos, contenidos en el gen
cromosómico, crecen siguiendo el curso de una particular espiral
exponencial (espiral logarítmica de crecimiento gnomónico homotético),
cuyos ejes de giro serían dos segmentos perpendiculares que se hayan,
en cada voluta, en la razón de "sección áurea". Dado que los organismos
vivos, y por ende el ser humano, crecen por inflacción -o turgencia-,
todas las expresiones racionales se comportarán como emanaciones -o
reflejos- de tal principio y, naturalmente, las relativas a las ARTES
PLÁSTICAS VISUALES.

Es llegado el momento -para transformar las "ARTES VISUALES"
en "ARTES HÁPTICAS o CINESTÉSICAS"-, de hacer referencia a lo que
denominamos "SEXTO SENTIDO":

La sensibilidad propioceptiva (PERCEPTIVO-HÁPTICA y
CINESTÉSICA) informa a nuestro cerebro del grado de amplitud que, en
cada instante, presentan nuestras articulaciones en el espacio. De este
modo obtenemos una relación con el entorno y un conocimiento del tamaño
y situación de los objetos y de nuestro propio cuerpo. Los órganos de
los sentidos se hallan ubicados en las epífisis óseas, tendones, piel,
cápsulas articulares, etc.. Los nervios periféricos sensitivos
transmiten la información a las astas posteriores de la médula espinal;
desde aquí, dicha información, a través de los haces espino-talámicos,
alcanza la corteza cerebral quien se encargará de interpretar las
sensaciones como sucede en la fisiología de cualquiera otro de los
sentidos clásicos; verbigracia: mientras permanecemos sentados no será
preciso observarnos visualmente las rodillas -ni palpárnoslas- para
conocer el grado de flexión o extensión que presentan en cada momento
dichas articulaciones.

En el Centro Háptica hemos confeccionado una colección de
rectángulos que, a manera de test, fueron presentados a los alumnos del
colegio Santiago Apóstol de Pontevedra, de la Organización Nacional de
Ciegos, y a numerosos ciegos adultos (y videntes a ojos cerrados) en
Madrid. Mediante la sensibilidad PERCEPTIVO-HÁPTICA, en el 90% de los
casos, el "rectángulo áureo",cuyos lados se ajustan a las relaciones de
la "sección áurea", fue el elegido en la prueba y, ello, nos facilitó
el descubrimiento de que la "Divine Proportione" no era un asunto
concerniente en exclusiva al lóbulo occipital sino, también, a la
corteza parietal.

A este análisis anterior habremos de añadir el mecanismo
neurofisiológico iniciado por la Vía Piramidal para -desde el Homúnculo
de Penfield sito en la quinta capa (células giganto-piramidales) de la
corteza cerebral del área pre-rolándica-, seguir, mediante las raíces
periféricas, el curso de la motilidad voluntaria.
El Homúnculo de Penfield es la representación de una figura humana
en nuestro cerebro. Dicha figura tiene las proporciones equivalentes a
la función que desempeña su correspondiente corporal en la vida
voluntaria.
Recordemos la gran superficie en neuronas ocupada por el dedo
pulgar en el homúnculo de Penfield: 25%.

Tras lo expuesto, será fácil comprender cuán imprescindible
resulta la bondad en la motilidad voluntaria junto a la Sensibilidad
HáPtica, desde el alumbramiento ( incluso desde la vida intrauterina y
la herencia), para optimizar un posible y ulterior desarrollo de la
creación plástica.

SEGUNDA IGUALDAD CONCEPTUAL:

ESTÉTICA-ÓPTICA = ESTÉTICA-HÁPTICA.
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3- DE LO ÓPTICO A LO HÁPTICO EN EL ARTE.-

a) DESDE LA PERSPECTIVA PSICOLÓGICA: "EL LENGUAJE DEL
CUERPO".- Julius Fast, psiquiatra norteamericano, nos refiere en su
estudio sobre lo que denomina "Kinesia" o "lenguaje corporal", cómo una
paciente relataba su fracaso en el primer matrimonio y cómo estaba a
punto de fracasar en el segundo. Un día, en clase de terapia
ocupacional, mediante una técnica de pictoterapia, utilizando pintura
de dedos, la paciente manchó el lienzo con un color escarlata.
Inmediatamente exclamó: "!qué sexual!". Esta anécdota es interpretada
por el psiquiatra como una asociación menstrual.
Sin embargo, en el convencimiento de otro punto de vista diferente
al de Julius Fast -meramente óptico-psicológico-, es posible discrepar
de su interpretación menos profunda al relacionar el suceso con el
ciclo menstrual: la regla se refiere al aparato genital femenino, sí,
pero ella dijo "!qué sexual!", no !qué genital!, y entonces, se deduce
que, en el inconsciente de la enferma, junto al color rojo-escarlata,
había tenido lugar una asociación cinestésica. Intento señalar que, el
"rojo-escarlata" fue ejecutado con los dedos y la acción de movimiento
y presión de los dedos sobre el lienzo; ello hizo rememorar en la
paciente un gesto de masturbación, por eso exclamó "!qué sexual!",
porque la sexualidad es un asunto activo donde interviene lo
cinestésico y, pintar con los dedos, es un quehacer propio de la
"sensibilidad cinestésica" o, dicho de otra manera: perceptivo-háptica.

b) DESDE LA PERSPECTIVA EN EL ARTE. HILDEBRAND.- Este autor
alemán habla, en su "Problema de la Forma en la Creación Artística", de
que, con la visión óptica, lo que se aprecia en la pintura es la
apariencia, la interpretación de lo representado en relación con la
atmósfera de conjunto. Consiente, únicamente, dos parámetros: forma
gráfica y color. Surgen aquí las teorías de Wolfflin: el realismo
científico no es perceptible absolutamente por medio de la visión
retiniana, mientras que en la representación pictórica hay percepción
de realismo aunque no exista.

He aquí un sencillo ejemplo: contémplese un paisaje. diríJase
la mirada hacia un árbol concreto. La visión óptica tiene lugar en un
plano, será imposible ver la cara posterior del árbol, la cual forma
parte de la realidad científica del árbol en su globalidad.
Contémplese ahora el mismo paisaje reproducido sobre un lienzo.
Enseguida reconoceremos el árbol pintado aunque no exista volumen y
únicamente aparezca una representación plana, una mancha.

LO QUE SE VE... NO SE TOCA.
LO QUE SE TOCA... NO SE VE.

Hemos retornado así a nuestro criterio inicial: si la realidad
científica sólo permite contemplar un plano siendo vedada la
profundidad, si en la representación pictórica interpretamos las
entidades expuestas sin que existan, es porque, desde la vida
intrauterina -quizás desde antes-, nuestro conocimiento del espacio
tiene lugar a través de la sensibilidad cinestésica. El tacto y el
movimiento nos proporcionan la clave para que el ojo conozca la
tridimensión. El artista pinta lo que su cerebro rememora según la
experiencia táctil, háptica y cinestésica.

El pintor que desea imitar fielmente en su lienzo el paisaje
contiguo, tratará de reproducir la dureza de un árbol, la textura, la
viscosidad, la humedad, el volumen...; más, todos estos atributos le
son no sólo propios a la percepción háptica (TÁCTIL), sino
completamente ajenos a la sensibilidad óptica (visual).

c) HÁPTICA Y SUSISTENCIA. CEGUERA Y SUSISTENCIA.- reproducimos
seguidamente dos ejemplos que ilustrarán la relación de la estética con
la ceguera y la sussistencia:

De todos es conocido en qué consiste la ceguera ocular pero,
¿cómo tiene lugar la anestesia propioceptiva, la "ceguera háptica y
cinestésica? Recordemos que, en la cuarta fase evolutiva de una grave
enfermedad infecciosa: la sífilis, se produce la P G P (parálisis
general progresiva). En dicha afectación se lesionan las astas
posteriores de la médula espinal interrumpiéndose, de este modo, la
transmisión que, desde los receptores propioceptivos, informarían al
cerebro de la situación de los miembros en el espacio. Como síntoma
suficiente, patognomónico se describe el Romberg + por el que, el
paciente, al cerrar los ojos, no es capaz de mantener el equilibrio y
se desploma. Con ello queda demostrado cómo la pérdida de la
sensibilidad háptica y cinestésica es apenas armonizable con la
susistencia y absolutamente incompatible con la creación artística.

En 1990 tuvo lugar el aula de cultura "Tiresias" dirigida por
el filósofo Pajón Mecloy. En ella, la disertación de Favio Mauri,
director de la Biblioteca de Arte de Milán, versó sobre ética y
estética y concluyó con la siguiente anécdota vivida personalmente por
él: Un joven muy atractivo sufre un grave accidente de tráfico; es
ingresado, en estado de coma, en la Uvi de un centro hospitalario; los
médicos tratan de reanimarlo con técnicas de electroestimulación y
otros recursos terapéuticos, pero todo es inútil, únicamente se obtiene
como respuesta un electroencefalograma plano. Al cabo de algunos días,
desistiendo los médicos de cualquier resultado positivo, acude a
visitar al paciente una antigua amiga muy allegada, de facciones
también muy bellas. Automáticamente, se produjo el estímulo-respuesta y
una inmediata recuperación. El encuentro de la armonía "ESTÉTICA" había
conseguido el milagro que, al parecer, le estaba vedado a la Ciencia.
Se trata de un fenómeno curioso cuyo mecanismo de acción tiene lugar
desde la ceguera más absoluta, desde la total desconexión: desde la
ceguera óptica y háptica.

TERCERA IGUALDAD CONCEPTUAL:

CEGUERA ABSOLUTA = ACCIÓN ESTÉTICA.
NADA = TODO.
UNIVERSO = ANTIUNIVERSO.
EXISTENCIA = INEXISTENCIA.

César Delgado

Comunicación leída en el VI Congreso de Cultura Europea
Centro de Estudios Europeos
Universidad de Navarra (España)
Pamplona, 26 de octubre de 2000

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